Volver al listado

15/01/2026 · BOE-A-2026-901

Un marquesado del siglo XIX rehabilita su vigencia en pleno 2026

El Gobierno, a través del Ministerio de la Presidencia, otorga el histórico título de Marqués de las Atalayuelas a doña María Rosa de Ayguavives i Palomer, activando un mecanismo legal que data de 1948 y reaviva el debate sobre la nobleza en la España democrática.

Este acto administrativo se encuadra en un marco legal anacrónico para una parte de la sociedad. El procedimiento se basa en la Ley de 4 de mayo de 1948, aún vigente, que regula la sucesión en los títulos nobiliarios, y en el Real Decreto de 8 de julio de 1922, modificado en 1988. Para su tramitación, el Ejecutivo ha recabado los informes preceptivos de la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino y del Consejo de Estado, dos instituciones con un peso histórico considerable.

La rehabilitación de un título nobiliario no es una creación nueva, sino la recuperación de una dignidad histórica que había quedado vacante o sin sucesor legal durante décadas o incluso siglos. En este caso, el marquesado de las Atalayuelas, cuya historia se remonta al siglo XIX, resurge oficialmente en el ordenamiento jurídico actual. Este hecho, aunque es un procedimiento administrativo más, no está exento de controversia en un estado social y democrático de derecho del siglo XXI.

Analistas constitucionales y sociólogos señalan la permanente dicotomía que supone la coexistencia de estos reconocimientos honoríficos, herencia del Antiguo Régimen, con los principios de igualdad y mérito recogidos en la Constitución de 1978. Los títulos nobiliarios en España no conllevan privilegios feudales, económicos o jurídicos, siendo hoy meramente honoríficos y simbólicos. No obstante, para sus defensores, forman parte del patrimonio histórico y cultural, y su regulación permite mantener un vínculo ordenado con la historia del país.

Por otro lado, los críticos argumentan que su rehabilitación o concesión perpetúa simbólicamente un sistema de clases estamental, otorgando un reconocimiento del Estado basado en el linaje. Además, el proceso implica un "pago del impuesto correspondiente", un detalle que para algunos convierte la dignidad histórica en una transacción fiscal más, lejos del concepto de honor que pretende representar.

Este decreto reabre, una vez más, un debate social latente sobre la pertinencia de mantener estas estructuras en el ordenamiento jurídico y sobre el papel de la monarquía parlamentaria como depositaria de la tradición de la nobleza. Mientras para una parte de la ciudadanía es un anacronismo sin relevancia práctica, para otra es la preservación de una tradición y un legado familiar e histórico. El título de Marqués de las Atalayuelas, desde hoy, tiene un nuevo y legítimo portador, pero también se convierte en un nuevo capítulo para la reflexión sobre los símbolos y su lugar en la España contemporánea.

Fuentes

  • Real Decreto 26/2026, de 12 de enero, por el que se rehabilita, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, el título de Marqués de las Atalayuelas. BOE-A-2026-901. Publicado en el Boletín Oficial del Estado núm. 13, de 15 de enero de 2026, páginas 6798 a 6798. Enlace al BOE
  • Ley de 4 de mayo de 1948 por la que se regula la sucesión en los Títulos Nobiliarios.
  • Real Decreto 222/1988, de 11 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de sucesión Títulos Nobiliarios.
Ver BOE original
© 2026 DiarioBOEArtículos generados por IA a partir de la publicación oficial del BOE